Una evaluación con evidencias, no una opinión
La Ley 19/2013 obliga a publicar un catálogo largo de información, pero comprobar si una organización cumple exige recorrer su web obligación por obligación y anotar dónde está cada cosa. Es un trabajo lento y fácil de discutir. TransparenciaTotal lo automatiza y deja el rastro completo para que cualquiera pueda revisarlo.
El problema que aborda
Evaluar la transparencia de un portal es un ejercicio manual: alguien abre la web, busca cada uno de los apartados exigidos, decide si lo que encuentra basta y lo anota en una hoja de cálculo. El resultado depende de quién lo haga, cuesta días y es difícil de repetir un año después en las mismas condiciones.
Lo que suele faltar no es el criterio, sino la trazabilidad: sin la URL concreta que sustenta cada valoración, la evaluación se convierte en una opinión que la organización auditada puede rebatir sin más.
Cómo funciona por dentro
Rastreo
El sistema descarga las páginas y documentos públicos de las URLs que indicas, respetando límites de profundidad y de número de páginas, y rechazando cualquier destino que no sea Internet público.
Clasificación
Identifica de qué tipo de organización se trata para aplicarle el catálogo de obligaciones que le corresponde, y localiza su portal de transparencia dentro del sitio.
Evidencias y puntuación
Busca en el texto rastreado la evidencia de cada obligación del catálogo MESTA y puntúa los criterios con reglas deterministas. Una obligación sin URL que la respalde no puntúa.
Revisión e informe
Descarta las puntuaciones sin evidencia, marca el informe para revisión humana si la cobertura es baja y genera el resultado en Excel, Word y PDF con el anexo de fuentes.
Qué papel tiene la inteligencia artificial
Menos del que suele suponerse, y a propósito. La localización de evidencias y la puntuación son deterministas: las hacen reglas, no un modelo de lenguaje. El modelo interviene solo para confirmar la clasificación de la organización y para redactar el resumen ejecutivo a partir de datos ya verificados, sin añadir evidencias ni enlaces propios.
Sin proveedor de IA configurado el sistema funciona igual, con el resumen redactado por reglas. Esa es la garantía de fondo: ninguna puntuación del informe depende de que un modelo haya acertado.
De dónde sale la información
Exclusivamente de las páginas de acceso público de la organización auditada, descargadas en el momento del rastreo. No hay base de datos previa ni memoria de auditorías ajenas: cada encargo es una comprobación fresca de lo que esa web publica hoy, y cada página descargada queda recogida en el anexo de fuentes del informe.
Por qué se paga
Cada auditoría consume infraestructura de verdad: rastrear un portal completo, procesar sus documentos y generar los informes tiene un coste. El precio de cada modalidad es fijo y público, se convierte a tokens a la tarifa vigente y se cobra por adelantado. Sabes lo que cuesta antes de encargarla, y si no encargas nada, no pagas nada.
Auditoría básica
Una URL de partida. Suficiente para evaluar el portal de transparencia de una organización con un sitio web único.
Auditoría avanzada
Varias URLs de la misma organización, para cuando la información está repartida entre sedes, portales o dominios distintos.
Existe además un régimen de uso sin cargo: la administración del portal puede eximir del pago a cuentas concretas —investigación, periodismo, entidades sin ánimo de lucro, personal de las propias instituciones— o aplicarles una tarifa reducida. Si crees que tu caso encaja, escríbenos.
Qué no hace
- No certifica el cumplimiento. No es una evaluación oficial ni tiene efecto administrativo alguno. Es una herramienta de diagnóstico y de preparación.
- No da asesoramiento jurídico. Indica qué encuentra y qué no; no valora las consecuencias legales de un incumplimiento.
- No garantiza exhaustividad. Solo ve lo que puede rastrear: si la información existe pero está tras un buscador o un formulario, se marcará como no localizada aunque esté publicada.
- No juzga la calidad del contenido. Comprueba que la información esté presente y accesible, no que esté actualizada o sea completa.
Cómo está construido
Código propio en Python, con FastAPI y PostgreSQL, desplegado en contenedores. El modelo de lenguaje se invoca por API y es sustituible o prescindible: la arquitectura no depende de un proveedor concreto, y cada administrador da de alta el suyo con su propia clave.
Las plantillas de evaluación son ficheros Excel editables desde el panel de administración: el catálogo de obligaciones no está incrustado en el código, de modo que puede actualizarse cuando cambie la metodología sin tocar el programa.
Estás interactuando con un sistema automatizado. Cómo se usa el modelo, qué datos se le envían y qué limitaciones tiene está detallado en la página de uso de inteligencia artificial.